13 febrero 2007

Mi bólido




Como lo prometido es deuda, aquí teneis unas instantáneas del bólido que compramos a la becaria anterior, ésta al anterior y el anterior al anterior. Es un coche con tradición becaria.... pero es un cuatro latas.

Sí, sí, eso que tiene ahí detrás es el torito de Osborne, venía con el lote.

09 febrero 2007

El perímetro

Pocas son las casas en Jo’burg que carecen de algún tipo de seguridad, las hay con muros muy altos, otras con alambres de espino, otras con vallas metálicas provistas de pinchos y otras, como en nuestro caso, con muros relativamente bajos pero con valla eléctrica. Y, por supuesto, todas ellas afiliadas a una empresa de seguridad (me se de uno que se forraría aquí, verdad Rodri?) que, de nuevo, te reparten botones antipánico por toda la casa.

Ah, por supuesto, que hay el mayor número de perros “asesinos” por metro cuadrado de toda África. Léase en casa de la primera familia en la que estuvimos alojados.



Bueno, la verdad es que no son tan peligrosos como parecen, aunque si no lo sabes, como el primer día.... No te acercas ni de coña.

Siguiendo con el tema de la seguridad, hay veces que los propietarios de una determinada zona deciden agruparse y cerrar las calles formando una especie de condominio con vigilantes armados 24 horas. Esto es una putada porque cuando vas con el coche por rutas secundarias para evitar el tráfico y no sabes de las vallas que han instalado, tienes que dar media vuelta y volver a la cola con cara de tonto. “Ya decía yo que no habían muchos coches por esta calle...”.

En nuestra casa, como decía antes, tienen una valla eléctrica instalada en todo el perímetro. Ayer, a Karin no se le ocurrió otra cosa que probar si todo estaba en orden, así que cogió una hojita que estaba en el suelo y la acercó al hilo eléctrico y, cómo no, pasó lo que tenía que pasar, calambrazo al canto.





El lorito

Este lorito lo encontramos en la barra de un bar. El barman nos dijo que llevaba todo el día bebiendo porque la perica le había dejado. Así que le pusimos un chupito de whisky para que pudiera seguir ahogando las penas.

08 febrero 2007

Our Sweet Home










07 febrero 2007

De botones y seguridades

La semana pasada acompañé al director a hacer unas cuantas entrevistas para buscar distribuidores para una empresa catalana. El campeón conduce un Golf serie V 2.0 FSI (pedazo de coche comparado con mi Golf serie I del año de las olimpiadas, del cual ya colgaré unas fotos para hacer unas risas).

Cuando habíamos conducido unos kilómetros, me fijé en un botón que llevaba al lado del cambio de marchas del que salía un cable que se perdía por dentro del plástico al lado del freno de mano, parecido al tipo de artilugios que insertan por todo el cuerpo cuando los futbolistas hacen una prueba de resistencia. Así que le pregunté por él y me explicó que era un botón antipánico que el seguro del coche te obligaba a tener (y a pagar su mantenimiento mensual). En teoría, cuando lo presionas envía una señal a una central de alarmas y en menos de 15 minutos vienen en tu ayuda. Digo en teoría porque una vez lo presionó para ver si funcionaba o se trataba de un timo, y no pasó nada. Así que llamó y se excusaron diciendo que si en el momento de presionar el botón el coche esta parado interpretan que te encuentras en pleno asalto, también le dijeron que si lo presionas yendo a toda velocidad interpretan que sufres una persecución y entonces en ningún caso te llaman para no molestar!!

Total, que interpreto que para lo único que sirve el botoncito es para que puedan encontrar tu cuerpo y poder tener un funeral digno.

Pero lo mejor de todo es que el seguro sólo te obliga a tener un botón, pero que tú puedes embadurnarte el coche de ellos si quieres. Hay mucha gente, me comentaron, que se instala uno en el maletero… Si tuvieran esto en Las Vegas muchos agujeros rellenos encontrarían.

Driver

Realmente, antes de venir a Jo’burg, pensaba que la gente iba a conducir de manera más animal, pero que va. Yo lo compararía al modo de conducir de un andorrano. El hecho de no disponer de una buena red de transporte público (excepto taxi-bus que ya comentaré más adelante) hace que haya tantos coches como habitantes mayores de 18 años y se formen unos embotellamientos de espanto. Por eso, cuando tienen o tenemos (me incluyo) la oportunidad de apretar un poco más el acelerador lo hacemos sin miramientos cual andorrano bajando de compras al Ikea de Barcelona. Pero en general la gente conduce bien salvo excepciones, como en todas partes.

Precisamente una de las excepciones son los taxis (tipo vanette, pero a la africana). En general, la gente de color o “blacks”, como se les llama aquí, no se pueden permitir tener un coche y se apelotonan todos en estos taxis. Normalmente, cuando vas circulando ves a los blacks en el arcén esperando a que pase uno. Cuando finalmente lo hace el taxista pita y el viandante, que pronto dejará de serlo, levanta el dedo índice señalando que está dispuesto a subirse. Bueno, pues a lo que iba, esta gente conduce como verdaderos kamikazes. No usan los intermitentes para nada, frenan bruscamente y se incorporan de nuevo simplemente sacando el brazo, como si eso les diera licencia para hacer lo que quieran. Sudáfrica es el país, si no el primero, de los top 5, con más muertes de circulación del mundo y en mi opinión, gran parte de este “merito” es atribuible a estos taxis, ya que cuando chocan lo hacen con 8 personas más en el taxi.

El problema de los taxis realmente se encuentra en la regulación del sector. El otro día salía a primera plana en el Star (uno de los periódicos de más tirada) el estado de muchos de estos taxis. A mi me llamó mucho la atención uno en concreto que llevaba una botella de agua de 330ml. haciendo de depósito del líquido de frenos o, por ejemplo, el otro día vi con mis propios ojos como uno de estos taxis tenía el eje delantero como un palmo desviado respecto del trasero. En mi opinión todos estos vehículos deberían pasar un control cada 6 meses, aparte de obligar a los conductores a pasar exámenes regulares de circulación. Pero el verdadero problema de fondo, como decía, es la regulación del sector: estos taxis no son de propiedad, sino que son de mafiosos que poseen entre 200 y 300 taxis y hacen pagar 3.000 ZAR (340 EUR aprox.) mensuales a los taxistas. Estos tienen que buscarse la vida para pagar esta cantidad (gasolina aparte) para empezar a ganar algo de dinero y claro antes un problema mecánico lo mejor es hacer una chapucilla tipo Pepe Gotera y Otilio, poniendo en peligro así a todos los pasajeros.

Otra excepción, esta puntual, es cuando llegas a un cruce con semáforos porque parte de los coches que vienen de frente quiere girar y cruzar por tus dos carriles, pero tienen que esperar a que no venga nadie y lo mismo para el sentido en el que vas. De hecho funciona de manera parecida a Alemania con la diferencia de que allí, los que quieren girar tienen su turno para hacerlo. En Sudáfrica no y el problema es que mayormente las calles en las que se encuentran estos cruces son de dos o tres carriles y la gente conduce más bien rápido, o si me lo permitís, follada. Podéis haceros una idea del acojone al encontrarse uno en medio del cruce, teniendo a uno delante cruzado (que quiere girar en sentido opuesto) y con la presión de tener que cruzar esos dos o tres carriles, ya que tienes a varios coches detrás que también quieren girar.

Por otro lado, para un Europeo, o debería decir para un “rightside driver”, aun es más difícil. Cuando llegas al cruce tienes que mirar en primer lugar a la derecha, pues los coches que vienen más cerca vienen por ese lado, y luego a la izquierda. Pues esa fue mi primera lección al llegar al primer cruce. Casi me estrello o me estrellan.