Mostrando las entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas

20 septiembre 2007

Segunda visita a Cape Town

Hace un par de semanas recibimos la visita de Gustav y Sophie, el hermano de Karin y su novia. Ya hacía un par de meses que veníamos planeándolo y habíamos decidido ir a Cape Town y luego ellos irían al Kruger a ver animalitos.

En abril ya habíamos estado en Cape Town con Xavi y Pedro, pero esta vez pudimos hacer cosas totalmente diferentes. Visitamos Robben Island, la isla donde estuvo preso Mandela y gran parte del actual ANC (partido en el Gobierno), el tiempo nos permitió subir a Table Mountain y disfrutar de las magníficas vistas de toda la ciudad y alrededores, y lo mejor, tuvimos la oportunidad de acercarnos a Stellenbosch, región mundialmente conocida por sus viñedos de gran calidad.


Vista de Cape Town desde Roben Island

Vista desde Table Mountain


Estuvimos en Hartenberg, una gran bodega que data del 1692 y que dispone de una terracita donde puedes comer y catar vinos de gran calidad, nosotros nos decantamos por lo segundo. Un somelier muy amable nos hizo un curso acelerado de cata y como le caímos bien, nos abrió la mejor botella de que dispone la bodega: un Shiraz del 2003 llamado “The Stork” en homenaje a su fundador (Stork significa cigüeña, se ve que el fundador era un tanto patoso y le llamaban así).


Cata de vinos en Hartenberg Wine Estate

Más tarde fuimos a Franschhoek a comer a la Petite Fermé, otra bodega, está más pequeña y familiar con impresionantes vistas y gran comida.

Como la última vez, nos alojamos en Piccolo Paradiso, en Fish Hoek. Es un pueblecito, antiguamente de pescadores, que marca la entrada a la Península del Cabo por el lado este y situada en False Bay. Ésta es la temporada en que las ballenas vienen a esta bahía a aparearse. Nada más llegar pudimos ver desde el apartamento a tres ballenas que nos dieron la bienvenida saludándonos con la cola, todo un lujazo.

Aquí están el resto de las fotos

30 agosto 2007

En Mongolia falta gente

Hace unos tres meses, el jefe de Karin, Carl, se animó a intentar conseguir un proyecto en Mongolia publicitado por el Banco Mundial. ¿Qué tiene que ver con la oficina comercial sueca en Sudáfrica? No lo se, quizá Carl sea de mente dispersa, o quizá porque domina el tema de que trata el proyecto (petróleo, gas natural,…). Estos proyectos se asignan a sobre cerrado, por lo que se llevará el gato al agua el que mejor proyecto proponga a menor coste (aunque en este caso no había ninguna candidatura más).

Cuando Carl llegó a la oficina y comentó el tema, más que nada para asignar a alguien la faena (cosas de jefes), Karin se levantó y dijo - yo he estado en Mongolia y tengo contactos en el Gobierno que estudiaron conmigo en Corea -. Dicho y hecho, - te ha tocado, tú redactas el proposal -. Y así fue, después de más de un mes de trabajo y llamadas a medio mundo para buscar ayuda en la redacción, Karin envió el informe con la candidatura para el proyecto. Pues la semana pasada supimos que lo habían aprobado y que habría que viajar a Mongolia unos días para empezarlo.

El tema interesante (al menos para mi, que en principio no tengo nada que ver) viene ahora. El jefe está casado con una mujer portuguesa-catalana y normalmente suele viajar con ella allá donde vaya (se mueve bastante por África, ya que es responsable del África subsahariana) y este viaje no va a ser menos, así que le propuso a Karin, antes de que aceptaran el proyecto, si yo quería venir en la expedición. En un primer momento y después de informarnos de precios de vuelos lo descartamos, demasiado caro (alrededor de 1.500-2.000 EUR en clase turista) para un pobre becario como yo. Pero después de la aceptación, el jefe propuso cambiar los billetes de business a clase turista para que pudiéramos ir los cuatro, que majo, no?

Así que aun no sé la fecha, pero sé que en breve hay un viajecito a la tierra del gran Чингис Хаан, o Gengis Khan en cristiano, ouuhh yeah!!

19 agosto 2007

Swazilandia

El fin de semana pasado nos dejamos caer por Swazilandia (no, no Disneylandia). Swaziland es el país vecino encajonado entre Sudáfrica, Mozambique y el parque Kruger. Debido en parte a la alta tasa de infección de SIDA (39%), el país tiene la esperanza de vida más baja del mundo, menos de 33 años. Se dedican básicamente a explotaciones forestales, plantaciones de azúcar, cítricos, algodón y carne.

Aun y estar muy influido económicamente por Sudáfrica, existen muchos rasgos diferenciadores entre ambos países. En primer lugar, el tema de la seguridad. Raros son los muros o vallas eléctricas en casas particulares y las que los tienen son normalmente de sudafricanos que han comprado propiedad en el país. Se puede respirar el clima pacífico. La gente te saluda cuando pasas por su lado, te sonríen.

Por otro lado está el sistema político. Una monarquía absoluta en la que es el actual rey Mswati III el que elige a los ministros y el que acapara el poder tanto ejecutivo como legislativo, mientras que el parlamento tan solo debate y aconseja al rey. Mientras esta oligarquía (rey, príncipes, amiguetes, etc.) vive en la abundancia repartiéndose la mayoría de la riqueza del país, el resto de la población vive como puede, con un 34% de desempleo y un 70% que vive con menos de 1$ al día. El rey Sobhuza II, el previo al actual, estaba hecho de otra pasta. Gracias a él se hicieron la mayoría de colegios públicos de que hoy dispone el país y otras infraestructuras, era un rey volcado en su pueblo que vivía humildemente en un poblado swazi típico. El actual, aun y haber sido enviado a estudiar al extranjero, ha salido derrochador, aunque quizá sea por eso mismo, por su exposición a las comodidades del estilo de vida occidental, quién sabe.

Los chinos, que son muy listos, vieron cómo era el rey y se aprovecharon de eso. Gracias a pagos por debajo de la mesa (o directamente por encima, quien va a decir algo?), el rey autorizó el establecimiento de fábricas textiles chinas en el país. Los chinos ponen a los directivos y unas fábricas que contaminan los ríos y los swazis la mano de obra barata. El resultado son contaminaciones que serían multadas en cualquier país occidental, fábricas que desaparecen de la noche a la mañana sin dar explicaciones cuando dejan de ser competitivas y más textil barato que invade los mercados, eso sí, made in China. China ha empezado a hacer outsourcing, pero bueno ya me desvío del tema.

Además en Swaziland se lleva eso de tener varias mujeres, siempre que las puedas mantener y pagar con el número de vacas acordadas y el rey, de momento, tiene 13 y contando. Pero lo bueno viene el día que muere el rey. Con todo el aren que el rey acumula en toda su vida y todos los principitos que “fabrica” (Sobhuza II tuvo 73 mujeres y unos 210 hijos, no me extraña que la población se haya triplicado en 40 años), ¿cuál de ellos le sucederá? Pues bien, la familia real escoge a la que será la Indovukazi (Gran Esposa o Reina Madre), la cual, entre otros requisitos, sólo puede tener un hijo varón. Por lo tanto son muy grandes las posibilidades que sea una de las últimas esposas, joven y con un hijo joven también. La reina madre, que no tiene sangre real, se dedicará a ejercer de reina hasta que su hijo pueda dirigir el país. En la práctica es la que se pelea con todos los amiguetes, las otras esposas del rey, ministros, etc.; allanando de esta manera el trabajo que en el futuro tendrá que hacer su hijo.

Otra cosa curiosa que me comentaron es que hay determinadas zonas del país en que no rigen las leyes de propiedad tal y como las entendemos nosotros. Se ve que tienes que pedir permiso al jefe del Umphakatsi (comunidad local) para construir tu casa, supongo que a cambio de algo, no sé. Pero de la misma manera que un día te deja estar, al siguiente te puede echar de tu finca si se le cruzan los cables, vaya, que te tiran la casa abajo contigo dentro si es necesario y se quedan tan anchos.

Por último, el rey solo puede escoger una esposa en un día específico del año. El día que se celebra la Umhlanga. en la wikipedia:

" Umhlanga es una danza tradicional donde veinte o treinte mil mujeres solteras swazis se congregan para bailar para el Rey de Swazilandia. Las jóvenes tienen edades entre cuatro y veinte años, llevan puestos collares, faldas cortas y largas borlas que denotan su disponibilidad para casarse, y muchas van desnudas de la cintura para arriba. Las doncellas deben ser vírgenes, pero en la práctica muchas de ellas son simplemente jóvenes, solteras y sin hijos.

El Rey puede elegir una doncella para ser su prometida. En la última ceremonia celebrada el 6 de septiembre de 2004 eligió a una joven participante en el Umhlanga de dieciséis años y finalista en un concurso de Miss Swazilandia como prometida. "


Este año la Umhlanga es el 1 y2 de septiembre, si tengo tiempo iré y os hago un reportaje fotográfico.